Bogotá genera alrededor de 179.000 toneladas anuales de residuos peligrosos, como son los desechos clínicos, químicos, líquidos de baterías, disolventes orgánicos, aceites usados y aparatos electrónicos, según un informe de la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA).
Pero la cifra de estos desperdicios (que mal manejados pueden afectar la salud o el ambiente) sería superior, porque no todos los establecimientos legales reportan debidamente a la autoridad ambiental esa producción, y hay más de una fábrica ilegal en la ciudad que manipula indebidamente esos residuos.
Por esos motivos, la SDA decidió adoptar un Plan de Gestión Integral de Residuos Peligrosos para el Distrito, que fijó a los productores una meta de reducción del 40 por ciento en la generación de estos desechos, en un plazo de 15 años.
Al mismo tiempo, intensificó los controles contra fábricas y establecimientos comerciales que no dispongan adecuadamente de estos desechos.
A los infractores los sancionarán con multas equivalentes hasta de 2.678 millones de pesos.
El secretario de Ambiente, Juan Antonio Nieto, expidió el citado plan, por la resolución 1754 del pasado 25 de marzo, que ahora se hace efectivo.
El programa, que hasta el año 2026 puede costar más de 76.000 millones de pesos, incluye las estrategias de reducción que deben aplicar los productores de estos residuos y la obligación de utilizar las empresas autorizadas para su manejo y disposición.
Vía: EL TIEMPO.COM