La basura sigue acumulándose en las calles de Nápoles (sur de Italia) donde, según los datos de la Empresa municipal de Servicios de Higiene Ambiental (ASIA), hay unas 2.000 toneladas de residuos sin retirar que han vuelto a generar protestas entre los vecinos.
La llamada “crisis de las basuras” de Nápoles vuelve hoy a cobrar protagonismo en Italia después de que la pasada noche los bomberos de la provincia tuvieran que atender unos 20 pequeños incendios entre los montones de residuos acumulados en las calles.
Además en dos barrios de la ciudad varios vecinos salieron a la calle también anoche para protestar contra el olor y las condiciones insalubres que esto genera, volcando contenedores y esparciendo los residuos por medio de la calzada.
Este nuevo repunte en la acumulación de basuras en las calles de Nápoles llega después de que a principios del pasado mayo el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, volviera a enviar militares para ayudar con la recogida de los residuos.
Muchas voces críticas vieron en esta decisión del jefe del Gobierno un interés electoralista de cara a los comicios municipales de mayo, que finalmente terminó perdiendo el candidato propuesto por Berlusconi a favor del propuesto por el opositor partido Italia de los Valores (IDV), Luigi de Magistris.
El año pasado, los vecinos de las localidades del entorno del Parque Nacional del Vesubio, situado frente a la costa de Nápoles, salieron a las calles para protestar contra el olor que provenía de un vertedero y contra la apertura de uno nuevo en la zona, e impidieron el trabajo normal a los empleados de la recogida.
Esto motivó que en las calles de la provincia sureña se acumularan más de 2.000 toneladas de residuos y se repitieran así las imágenes que dejó la anterior crisis en 2008, y el Gobierno de Berlusconi finalmente accedió a suspender el proyecto del nuevo vertedero, que estaba previsto que fuera el mayor de Europa.
Vía: EFEVerde